No todo pueden ser reflexiones y experiencias compartidas pero la teoría es tan importante como la práctica ya que la una sin la otra no son más que excusas para no hacer ni lo uno ni lo otro...
Hace unos días veía algunos momentos fotográficos y es decir, aquellos instantes que quedarán registrados para siempre en una imagen, pero hay otros que a pesar de que no llegarán a este registro, son parte fundamental de la historia. Uno de estos momentos fotográficos fue logrado por el famoso fotógrafo y padre de la fotografía de prensa, el ya fallecido Robert Capa(Hungría, 1913 - Viet Nam, 1954).
Me puse en la tarea de ver las últimas fotografías realizadas por Capa. Las tomas fueron hechas en un área no boscosa como dicen algunos biógrafos de Internet, eran unos campos de pastizales muy altos, mientras acompañaba a una patrulla francesa durante su avanzada. Cada foto era una fracción de lo que allí ocurría, un capítulo de lo que la primera Guerra de Indochina que estaba marcando el futuro de las tierras vietnamitas.
Las fotos lograron capturar todas las escenas previas a la muerte de Capa. La patrulla se despliega por todo el campo con rastreadores de minas antipersona, pero la fatalidad hizo que una mina no descubierta le quitara la vida al fotógrafo Rumano.
Estas escenas, de las cuales no fui testigo ocular, lograron tal que efecto que me sentí parte de cada instante antes de su muerte. Dicha secuencia me convirtió en un testigo más no sólo de la guerra y de la muerte de Capa, sino que me convierte en un ojo más que mira y cuenta y que tiene mil historias que narrar.

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